Cuando en esos momentos...no aquellos, sino esos, la luz irradia, se escucha el gorjeo de aquellos que vuelan fisicamente, y se escucha el aleteo de quienes lo hacemos liberando el alma, allí no existe tiempo. Allí se destacan el carmín y el anaranjado. Ya no se oye el tictac, sino el golpeteo suave del corazón, y se siente su expansión vibratoria. Allí cuando nos despejamos de las ropas, para conectar nuestras terminales nerviosas con el entorno directo. Cuando la energía fluye al son del amor y la paz. Cuando descubrimos que no somos ni fin, ni medio: sino que, somos. Allí ya comprendimos el rol, el sentido del sinsentido, nuestro canto y nuestra palabra de poder. Allí sentimos el poder del amor. Allí no pensamos, y las preguntas teológicas desaparecen: sentimos dios. Y todo esto, en un lapso sin tiempo aparente, sin horario aparente.
Tomás.-
jueves, diciembre 30, 2010
sábado, diciembre 25, 2010
11.22 pm
Si, que hoy es sábado. Que hoy hace calor. Que hoy está linda la noche. Que hoy el viento estimula el meneo de los árboles, y la gente los quiere imitar. Pero lo hacen desde lo superficial. Olvidando el para qué, y la esencia.
Tomás.-
Tomás.-
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